El día de la ovulación, mi jefa comenzaba a posar provocativamente con las piernas bien abiertas, usando pantalones cortos que parecían bollos al vapor dejando ver su ropa interior, permitiéndome eyacular dentro de ella, e incluso usando lenguaje obsceno para acosarla sexualmente. Este mes, me ha entrenado, a mí, su asistente competente, para eyacular una, dos, tres veces…